Por desgracia, la vida laboral no siempre transcurre de forma armoniosa. El estrés, la sobrecarga, el acoso y las tareas que no gustan dificultan el bienestar. Con mucha frecuencia el trabajo incluso enferma de verdad y provoca enfermedades de origen psíquico, depresiones o burnout. Los factores son variados.

El trabajo enferma - ¿La vocación equivocada?

Muchísimas personas se conforman con un puesto de trabajo que en el fondo no quieren desempeñar. Esto sucede con frecuencia por falta de formación o de cualificaciones. Para poder salir adelante de todos modos, aceptan puestos mal pagados, trabajos auxiliares y empleos a tiempo parcial. A menudo esto va unido además a trabajo físico duro, horarios poco favorables y compañeros terribles. Para no llamar la atención innecesariamente y no acabar en un papel aparte, se hace el trabajo. Incluso con tensión interior hasta llegar a enfermar.

[caption id="attachment_656" align="alignright" width="300"]Satisfacción en el trabajo El trabajo puede enfermar[/caption]

El trabajo enferma - Acoso laboral

No es solo en el colegio donde sigue siendo un tema central. También en el puesto de trabajo, los empleados son con frecuencia víctimas de ataques verbales y, más raramente, también físicos. Los acosan por los motivos más diversos, caen así en un papel aparte y sienten todo menos alegría en el trabajo diario. Más bien miedo y rechazo, que en casos muy graves pueden convertirse en depresiones profundas. Por vergüenza y miedo se suele guardar silencio, y ni siquiera se cuenta nada a los compañeros amables o al jefe. Es un proceso en el que, en última instancia, solo se trata de sobrevivir cada jornada laboral lo mejor posible.

Sin embargo, a todo trabajador se le aconseja buscar ayuda ante un acoso evidente. No es un estado permanente y tampoco debe aceptarse sin luchar. En ese caso hay que exigir responsabilidades a los culpables, amonestarlos o incluso despedirlos. ¡Porque el acoso es un factor socialmente imperdonable! Sea cual sea el motivo...

Quien trabaja con frecuencia en tareas duras y físicas también puede enfermar muy rápido o a largo plazo. Las articulaciones se estropean, los músculos se sobrecargan y, con el tiempo, también se resiente la espalda. Ni siquiera una persona muy fuerte puede deslomarse toda la vida. Al fin y al cabo, todos somos personas y no máquinas. Para quienes tienen que arrimar el hombro con regularidad en tareas físicas duras, las pausas regulares o la fisioterapia complementaria son una referencia importante.

Pero también los "trabajos codiciados", como médico o abogado, se cobran su precio. Muchísimas horas extra, actuar con rapidez, tener muchísimos datos en la cabeza y, con frecuencia, dormir demasiado poco agotan en este trabajo. Y el dinero, al fin y al cabo, no lo es todo. Todo el mundo necesita también las pausas que le corresponden, en las que recuperarse y ganar nueva energía. Al respecto, tampoco deberían atormentar los sentimientos de culpa. ¡Toda persona tiene derecho a una pausa cuando el trabajo se vuelve demasiado estresante!

Por qué el trabajo enferma:

  • Estrés
  • Superiores
  • Compañeros de trabajo
  • Sobrecarga
  • Infrautilización
  • Acoso laboral
  • Insatisfacción