Por supuesto, los empleadores suelen mostrarse críticos con los candidatos que no pueden presentar ningún título escolar. Se los considera poco atractivos para las empresas debido a su escasa formación y a las competencias que ello conlleva.

Por eso es más difícil conseguir trabajo sin título escolar:

  • Aunque puede ser que esa persona encaje bien en el puesto en cuestión.
  • Pero ¿cómo debe proceder un candidato en una situación así?
  • ¿Cómo es posible encontrar una plaza de aprendiz sin título?
En las siguientes líneas encontrarás algunos posibles caminos hacia una cualificación profesional que responden a esta pregunta.

En principio rige lo siguiente:

Un título escolar no es imprescindible para presentar una candidatura. En primer lugar, cualquiera puede presentarse. Eso sí, los jóvenes en esta situación están en lo más bajo de la cadena alimentaria, ya que la formación es la base de las competencias.

Sin embargo, no hay que hablar de una falta total de perspectivas. Por eso, para estas personas suele esperarse un camino más arduo. Naturalmente, aun así es posible llegar a la meta. Por eso las posibilidades de conseguir plazas de formación suelen ser muy bajas. Además, la mayoría de los aprendices que hacen una formación profesional han completado antes una medida de formación preparatoria.

[caption id="attachment_618" align="alignright" width="300"]Empleo sin título Trabajo sin título.[/caption]

Estas son las opciones para quienes se incorporan al mercado laboral sin título escolar (en Alemania):

Cualificación de entrada

se trata de la perspectiva clásica de incorporación profesional para jóvenes sin plaza de formación. El interlocutor para ello es la Agencia de Empleo (Agentur für Arbeit). Esta intermedia plazas en empresas. De este modo se va acercando a los candidatos a una formación. Esto ocurre en un periodo largo de 6 a 12 meses.

Si se causa buena impresión, hay buenas probabilidades de conseguir una plaza de aprendiz. En la mayoría de los casos existe obligación de asistir a la escuela profesional. Por parte del empleador participan empresas que llevan tiempo sin formar aprendices o que aún no lo han hecho. La situación es, por tanto, en cierto sentido una prueba de fuego o un nuevo comienzo para ambas partes. Además, las empresas participantes pueden recibir subvenciones estatales.

Medida de formación de carácter preparatorio para el trabajo

Esta comienza un poco antes que la cualificación de entrada. Aquí, los jóvenes que no tienen título tienen primero la oportunidad de orientarse conociendo distintas profesiones y de mejorar sus conocimientos. A ello pertenecen, por ejemplo, el apoyo lingüístico y el entrenamiento para presentar candidaturas. Además está prevista una práctica en una empresa.

En ella, las empresas pueden hacerse su propia idea del candidato. La medida preparatoria se dirige específicamente a menores de 25 años. Tiene una duración de hasta 10 meses. Para jóvenes con discapacidad el plazo es de 11 meses. También aquí el interlocutor es la Agencia Federal de Empleo (Bundesagentur für Arbeit).

Proyectos de la economía privada

Desde hace algún tiempo, el proyecto empresarial Joblin puede presentar un balance positivo. También aquí se trata de establecer un contacto directo entre quienes buscan formación y las empresas. El proyecto dura 6 meses. Comienza con una fase de orientación. Durante ese tiempo se pretende conocer el mayor número posible de perfiles profesionales. A continuación sigue unas prácticas de cualificación.