Final de mes y otra vez no queda ni un céntimo. La última semana siempre es especialmente dura. La nevera está vacía, el último tabaco se ha fumado y las actividades de ocio como el cine o una visita a la heladería no están precisamente a la orden del día. Pero ¿afecta esto solo a las personas en paro, a gente que no quiere trabajar? ¿O también sufren esto muchos trabajadores? Pasando hambre pese a trabajar, nos preguntamos si trabajar sigue compensando siquiera. ¿O sería mejor quedarse en casa y así ahorrarse el gasto de gasolina y el esfuerzo físico?

 

[caption id="attachment_892" align="alignright" width="300"]¿Trabajar no compensa, o sí? ¿Trabajar no compensa, o sí?[/caption]

¿Merece la pena siquiera ir a trabajar?

Mucha gente lo conoce: cuando se acaba el dinero, todavía sobra un montón de mes. Trabajar no compensa. Se renuncia a tantas cosas y, aun así, no se llega a fin de mes de verdad. Aquí y allá falta dinero, por no hablar de compras mayores como una lavadora, una excursión escolar, etc. «Pues ponte a trabajar», dicen muchos con tono altivo. Pero ¿merece la pena trabajar siquiera? Si te deslomas cada día, te dejas la piel y, a pesar de todo el esfuerzo, no te sobra nada.

Entre 2 empleos y aun así no sobra nada

Cada vez más personas tienen dos empleos, trabajan por turnos o los fines de semana por sueldos de miseria. Las empresas pueden elegir a sus empleados y justo ahí empieza el problema. Si no tienes título escolar, lo tendrás difícil en el mercado laboral. Porque aquí cuenta esto: si no tienes nada, no eres nada. Es difícil para la gente en esta situación conseguir siquiera un empleo y uno bien pagado es casi imposible. Las posibilidades de poder demostrar tu valía en la práctica sin fijarse en el título escolar o en el abandono temprano son muy escasas. Además, a menudo falta la motivación: ¿por qué levantarme por tan poco dinero? Si me quedo en casa recibo más dinero y no tengo que hacer nada a cambio. Tras varios años de desempleo, a muchas personas les cuesta además volver a un ritmo diario regular. Madrugar, trabajar muchas horas, para muchos un motivo para quedarse en la cama.>

¿Trabajar no compensa, o sí?

Los trabajadores que trabajan con gusto y con mucha motivación son cada vez menos, pero todavía los hay con mucha frecuencia. La sensación de ser necesario, el sentimiento de pertenecer a una comunidad y la motivación de ganar dinero con las propias fuerzas, de no depender de nadie, de poder mantener a la familia y a uno mismo sin ayuda del Estado. El impulso para empezar cada mañana el día como trabajador.